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Ya sabemos lo importante que los celulares son hoy en día y debido a su popularidad estos también han traído creencias y cuentos de ultratumba con ellos. 

Y aunque todavía hay desconfianza ante nuestros smartphones y su mal uso, esta ha disminuido en un porcentaje considerable.

Revisaremos algunos de los mitos y leyendas más populares de tu celular, esperando que no solamente te den tranquilidad sino también puedan ayudarte en la próxima fiesta que tu celular accidentalmente caiga en la alberca. 

"Cargador Pro VS tres por $10.00 metro chabacano"

Usar un cargador de otra marca o no precisamente el cargador con el que compraste el celular es malo, cierto aunque no es tan extremo. Hay cargadores que no perjudicarán la batería de nuestro celular y que incluso pueden ser de buena calidad, algunos celulares incluso se adaptan ya, al voltaje y a la potencia que les apliquemos. Lo peligroso puede ser comprar un cargador de dudosa procedencia y con mala calidad, aquí ni la gracia de jobs podrá ayudarnos porque al ser de un precio mucho más bajo que el original el material con el que está hecho seguramente no será el mejor y terminará dañando tu equipo.

"La luz al final del túnel"

Otro de los mitos que existen super comunes es que la luz de la pantalla lastima tu vista. Incluso si el teléfono se utiliza en lugares oscuros lo único que sí provoca es agotamiento, pero no llega afectar la retina, existen recomendaciones como usar estos dispositivos el tiempo necesario, hay que hacer pausas y no tener la mirada fija en objetos pequeños como es la pantalla de un celular. Por si no lo sabías tu celular cuenta con la función modo lectura que te ayudará a reducir la intensidad y será mucho más cómoda para leer.

"Ciérrate sésamo" 

Este mito para tu batería es como cuando te dicen "apaga y prende" tu celular para que funcione bien, cerrar tus aplicaciones no contribuye en absolutamente nada a ahorrar batería, incluso abrir las aplicaciones continuamente representa un mayor consumo. Aquí te van algunos ejemplos, que a diferencia de lo que te compartimos, en estas aplicaciones si se recomienda impedir que operen en segundo plano, ya que estas consumen más batería estando en este modo: facebook, instagram, waze, google maps y por supuesto Snapchat. 

¿Y si exploto?

Sabemos que los niveles de corriente que recibe un celular no son las más altas y estas no representan niveles perjudiciales para nuestro cuerpo, hay condiciones que son externas a tu teléfono que debemos tener en cuenta y mantener precaución. Es decir si utilizamos el teléfono conectado y surge una descarga eléctrica en la colonia, la batería que representa un conductor de energía entonces SI podría explotar y lastimarnos. Así que definitivamente, usando el cargador correcto en el momento correcto, evitará que nos continuemos hablando en el más allá.

Chinito, quelel aloz.

Cuántas veces hemos tenido la mala suerte de ver nuestro celular, haciendo glu glu. Y cuántas de estas nos han dicho, pon tu celular en arroz toda la noche y lo salvarás. Pues oh sorpresa, aunque no es un método al 100% efectivo, si podría ayudarte. No es una técnica muy segura, lo único que sabemos es que el arroz absorbe la humedad, pero no significa que este seque tu celular completamente. De igual forma si tu teléfono estuvo demasiado tiempo en contacto con el agua y provocó un cortocircuito, entonces sabrás que ni el "aloz" ni una manda a la villa te ayudarán.  Lo mejor que puedes hacer cuando pases por esto, será apagar rápidamente tu celular y quitar la batería. Seguido de asistir con tu médico de smartphones, para que el te pueda dar el mejor diagnóstico.

Así como estos mitos, aún hay más que se han modificado y mutado a diferentes creencias, pero es nuestro deber investigar  y probar que podría o no llevarnos a algún incidente que pudiera lastimar nuestra integridad, incluso nuestro cuerpo de manera física. 

Hay que estar atentos a las condiciones en las que acostumbramos tener nuestro smartphone, ya que puede ser que algunas de ellas no sean super peligrosas o incluso verdad pero sí  pueden contribuir a un mal uso y en consecuencia a mala información y pues ya sabemos a dónde nos lleva esta última, rompamos el ciclo siendo cuidadosos y porqué no un poco curiosos.

¡Nos vemos en la próxima!